lunes, 11 de diciembre de 2017

Los chats de BDSM (Els xats de BDSM)

 

Since the community chat is down... | StarMade Dock

Existen en Internet (en la red #irc) algunas salas dedicadas a la dominación y la sumisión (#sumisas o #mazmorra son las salas más conocidas y visitadas). Mucha gente cree que el chat es un buen lugar para encontrar la persona que nos domine o a quien dominar. De acuerdo, no seré yo quien diga cosas malas de esos canales, pero tenéis que saber una cosa: si queréis oro, debéis ir a una joyería porque si os vais a un rio vestidos de exploradores, quizás en treinta o cuarenta años encontraréis una pequeña pepita de oro. Los canales del #irc son el río, claro. Por supuesto que hay gente profesional allí, pero también hay cientos de desalmados que creen que si se hacen pasar por amos tendrán sexo fácil. Buscad donde queráis, faltaría más, pero tomas cientos de precauciones en los canales de un chat antes de quedar con alguien para explorar el BDSM.


Existeixen a Internet (a la xarxa #irc) algunes sales dedicades a la dominació i la submissió (#sumisas o #mazmorra són les sales més conegudes i visitades). Quasi tothom creu que un xat és un bon lloc per trobar la persona que ens domini o a qui dominar. D'acord, no seré jo qui digui coses dolentes d'aquests canals, però heu de saber una cosa: si voleu or, heu d'anar a una joieria perquè si us aneu a un riu disfressats d'exploradors, potser en trenta o quaranta anys trobareu alguna petita llavor d'or. Els canals del #irc són el riu, clar. Per descomptat que hi ha gent professional allí, però també hi ha centenars de grisos que creuen que si es fan passar per amos, tindran sexe fàcil. Busqueu on vulgueu, només faltaria, però preneu centenars de precaucions als canals d'un xat abans de quedar amb algú per explorar el BDSM.

domingo, 10 de diciembre de 2017

¿A qué edad empezasteis en el BDSM? (Amb quina edat vau començar al BDSM?)

 Frases para entender que para el amor no hay edad - Letras - Letras

Siempre he defendido que no hay una edad buena ni mala para comenzar en el mundo del BDSM, todo depende de a quien encontremos, de como lo enfoquemos o de nuestra madurez. Yo comencé a punto de cumplir los veinte años, cuando conocí a una mujer sumisa que me introdujo en este maravilloso mundo. En efecto, una sumisa me enseñó a ser amo. Posiblemente si hubiese comenzado con cuarenta años todo hubiese sido menos atropellado y más lógico, pero no me arrepiento de haber comenzado con veinte años de la misma manera que no me arrepentiría de haber comenzado con quince años. Para aprender, hay que equivocarse y equivocarse es una manera de madurar. ¿A qué edad empezaste en el BDSM? ¿Crees que eres demasiado joven o demasiado mayor para comenzar? Déjate de tonterías y haz aquello que te apetece si crees que estar preparado. Lo importante es informarse, es tomar precauciones, es confiar, es entender… da igual la edad que tengáis. Lo importante es el qué, no el cuándo.


Sempre he defensat que no hi ha una edat bona ni dolenta per començar al món del BDSM, tot depèn de qui trobem, de com ho enfoquem o de la nostra maduresa. Jo vaig començar a punt de complir els vint anys, quan vaig conèixer a una dona submisa que em va introduir en aquest meravellós món. En efecte, una submisa em va ensenyar a ser amo. Possiblement si hagués començat amb quaranta anys, tot hagués estat menys atropellat i més lògic, però no em penedeixo d'haver començat amb vint anys de la mateixa manera que no em penediria d'haver començat amb quinze anys. Per aprendre, cal equivocar-se i equivocar-se és una manera de madurar. A quina edat vas començar en el BDSM? Creus que ets massa jove o massa major per començar? Deixa't de ximpleries i fes allò que et ve de gust si penses que estat preparat. Allò important és informar-se, prendre precaucions, confiar, entendre... és igual l'edat que tingueu. Allò important és el que, no el quan.

 

jueves, 23 de noviembre de 2017

El amo, el señor lobo, el taxista...

Caperucita Roja y el Lobo Feroz | Cuento del lobo feroz, Lobo feroz, Cuento  del lobo

El chofer, viejo y cansado, observa en el espejo retrovisor a la joven que está sentada en la parte trasera. Es hermosa, de rasgos afilados y piel blanquecina, delgada, con el pelo largo y vestida de negro. Yo soy ese taxista, claro y ella es la mujer que podría haber sido mi mejor sumisa, aunque no supe ser su amo, tampoco era el momento. Mi equivocación fue darle lo que creí que necesitaba como persona, dejando en segundo término su educación como sumisa. Soy ese chofer viejo y cansado al que le falla la memoria y lleva a su clienta al lugar donde cree que debe ir, no al lugar donde ella le ha dicho que quiere ir.

Creo firmemente que el recorrido de esta mujer como sumisa es mucho, a pesar de su arrogante juventud y la negación del espacio donde la vida la había encajado. Creo firmemente que como sumisa podría haber sido la mejor que he conocido, solo debía haberme distanciado de esa arrogancia y de ese espacio y haber sabido construir un nuevo espacio acorde a ella, no a lo que yo creía que debía ser. Debería haberla llevado a su destino, ser malo, ser amo.

Una pena porque no hay un día que esté señor lobo no deje de pensar en ese ángel caído

viernes, 25 de agosto de 2017

Dolor 2

 submissive #bdsm #whipping #gif #pain | smutty.com

¿Quiénes somos para juzgar los gustos ajenos? Muchas personas me escriben y me dicen que les gusta todo lo relacionado con el BDSM, pero que nunca lo harían porque el miedo al posible dolor paralizaría sus intenciones. ¡Qué gran error imaginar que BDSM es dolor! Se puede gozar con una relación BDSM excluyendo el dolor de las prácticas. Esto no es un examen para entrar en el cuerpo de bomberos, esto es BDSM y debe ser divertido y original.

De la misma manera que no debemos juzgar a unos, tampoco debemos juzgar a los otros. Hay personas que encuentran el placer a través del dolor y eso tampoco tiene nada de malo. Aunque algunos psicólogos os dirán que si, que está relacionado con algún trauma, etc. Son esos mismos psicólogos que luego gozan sintiendo dolor. ¿Por qué no? Recuerdo cuando el doctor te decía que debías dejar de fumar y lo hacía mientras sostenía un cigarrillo entre los dedos.

Dolor o no dolor. No hay normas. Solo libertad y placer. Recordad siempre: el BDSM tiene que ser divertido (y la diversión se alcanza desde la total libertad).

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Qui som nosaltres per jutjar els gustos de la resta? Moltes persones m'escriuen i em diuen que els agrada tot allò que es relaciona amb el BDSM però que mai ho farien perquè la por al possible dolor paralitzaria les seves intencions. Que gran error imaginar que BDSM és dolor! Es pot gaudir amb una relació BDSM excloent el dolor de les pràctiques. Això no és un examen per entrar en el cos de bombers, això és BDSM i ha de ser divertit i original.

De la mateixa manera que no hem de jutjar a uns, tampoc hem de jutjar als altres. Hi ha persones que troben plaer mitjançant el dolor i això tampoc té res de dolent. Tot i que alguns psicòlegs us diran que si, que està relacionat amb algun trauma, etc. Són aquests mateixos psicòlegs que després gaudeixen sentint dolor. Per què no? Record quan el doctor et deia que havies de deixar de fumar i ho feia mentre aguantava un cigarret entre els dits.

Dolor o no dolor. No hi ha normes. Només llibertat i plaer. Recordeu sempre: el BDSM ha de ser divertit (i la diversió s'aconsegueix des de la total llibertat).


jueves, 24 de agosto de 2017

Prácticas: ojos vendados

 JJD @Curious4fun - #bdsm #breastplay #blindfold

La vista es uno de los sentidos más manipulables en el BDSM, ya sea vendando los ojos a la persona sumisa como prohibiéndole que mire a los ojos del dominante. Lo primero (ojos vendados) es una práctica habitual (no solo en BDSM, también en el sexo) que se utiliza para hacer que la persona sumisa tenga sentimientos diferentes de los habituales, transformados por la indefensión de no ver absolutamente nada. En cuanto a prohibir a la sumisa que mire a los ojos del amo, es una práctica alienada con la sumisión intelectual: como aquellos súbditos que no podían mirar a los ojos del rey.

Sea como sea, jugad con todo eso de la manera que os apetezca, experimentad todas esas sensaciones, es bien sencillo.


viernes, 7 de julio de 2017

La necesaria frialdad (La necessària fredor)

 Pantone" - Ilustra

Existen varias maneras de enfocar una relación del BDSM: la primera sería desde una relación de pareja (integrando el BDSM en la relación), la siguiente sería desde una profunda amistad, la tercera desde la perspectiva de dos simples “conocidos” y la cuarta desde la perspectiva de dos absolutos desconocidos. Como una guía Pantone, va de un tono a otro. Todos esos colores, todos esos escenarios, todas esas relaciones tienen cosas buenas, aunque otras no tan buenas. Cuanto mejor conocimiento tengamos de la otra persona implicada en nuestra relación BDSM, más compleja será la tarea de conjugar la vida “real” con la vida “BDSM”. La situación ideal sería la de dos desconocidos que se juntan de vez en cuando para tener sesiones, con una relación apenas intoxicada por ningún otro aspecto de sus vidas. Como en esa magnífica película “Une liaison pornographique” donde los amantes solo interactúan emocionalmente durante sus encuentros sexuales (que, además, el espectador nunca ve). Siempre he defendido que una relación BDSM en una relación de pareja es lo menos deseable (por esa intoxicación extrema que es la permeabilidad roles y personas) y, a medida que pasa el tiempo, me doy cuenta de que la frialdad de una sesión BDSM entre dos personas que no se conocen de nada es, quizás, la parte menos peligrosa (emocionalmente). Si una sumisa se porta mal, la castigamos para que aprenda. Pero con las personas (sin roles), eso no se puede hacer, tenemos que asumir (aunque no necesariamente aceptar) los errores ajenos. Mezclar amistad y BDSM, es tan peligroso como sostener una cerilla en una mano y un bidón de gasolina en la otra. Tiene su recompensa, claro, pero has de estar haciendo malabares para evitar que se encienda la cerilla. Y no siempre puedes controlarlo.

Creo que, a partir de ahora, voy a enfocarme más en cimentar esa separación entre el rol y la persona, siendo más impermeable que nunca. Y la mejor manera de que eso suceda es instalar una buena puerta cortafuegos entre el amo y la persona. Para evitar acabar quemado.



Existeixen diverses maneres d'enfocar una relació del BDSM: la primera seria des d'una relació de parella (integrant el BDSM en la relació), la següent seria des d'una profunda amistat, la tercera des de la perspectiva de dos simples "coneguts" i la quarta des de la perspectiva de dos absoluts desconeguts. Com una guia Pantone, que va d'un to a un altre. Tots aquests colors, tots aquests escenaris, totes aquestes relacions tenen coses bones, encara que també en tenen de no tan bones. Com millor coneixement tinguem de l'altra persona implicada en la nostra relació BDSM, més complexa sera la tasca de conjugar la vida "real" amb la vida "BDSM". La situació ideal seria la de dos desconeguts que es troben de vegades per tenir sessions, amb una relació amb prou feines intoxicada per cap altre aspecte de les seves vides. Com en aquesta magnífica pel·lícula "Une liaison pornographique" a on els amants només interactuen emocionalment durant les seves trobades sexuals (que, a més, l'espectador mai veu). Sempre he defensat que una relació BDSM en una relació de parella és allò menys desitjable (per aquesta intoxicació extrema que és la permeabilitat entre rols i persones) i, a mesura que passa el temps, m'adono que la fredor d'una sessió BDSM entre dues persones que no es coneixen de res és, potser, la part menys perillosa (emocionalment). Si una submisa es porta malament, la castiguem perquè aprengui. Però amb les persones (sense rols), això no es pot fer, hem d'assumir (encara que no necessàriament acceptar) els errors aliens. Barrejar amistat i BDSM, és tan perillós com sostenir un llumí en una mà i un bidó de gasolina en l'altra. Té la seva recompensa, clar, però has d'estar fent malabars per evitar que s'encengui el llumí. I no sempre pots controlar-ho.

Crec que, a partir d'ara, m'enfocaré més a fonamentar aquesta separació entre el rol i la persona, seré més impermeable que mai. I la millor manera que això succeeixi és instal·lar una bona porta tallafocs entre l'amo i la persona. Per evitar acabar cremat.

 

miércoles, 7 de junio de 2017

La suma que resta

 5 consejos útiles para convertirte en vegetariano o vegano | by El  Mexiqueño | Medium

En una ocasión conocí a una vegetariana, ella era una mujer perfecta (al menos desde la óptica de mis cinco dioptrías) aunque era vegetariana. Nuestra primera cita fue en un restaurante… vegetariano. Solo recuerdo unas extrañas ensaladas de hortalizas de nombre impronunciable y una especie de hamburguesas de tofu con salsa de soja que era lo más parecido a lamer el tubo de escape de un autobús. La comida fue una mierda, vaya, pero la cita fue genial. Ella era guapa, inteligente, divertida y encantadora. Al acabar la cita fuimos a un bar de copas y allí descubrí también que ella no bebía alcohol (aunque el alcohol es 100% vegetariano, claro). Mientras bebía mi gin-tonic y cazaba los arándanos que flotaban en el (para poder cenar algo) imaginé como sería mi vida con aquella mujer perfectamente imperfecta. ¿Una vida de tofu, crema de berenjenas y daiquiri sin alcohol.

En vez de hacerme esa pregunta, continué la conversación y estuvimos juntos mucho tiempo.

La relación no acabó porque ella fuese vegetariana o no bebiese alcohol porque después descubrí que era católica, le gustaba el futbol y le encantaba leer a Claudio Coehlo (tres de las cosas que más me aburren en el mundo). La relación acabó porque acabó el amor, sin más.

Mi siguiente pareja era carnívora, bebía cerveza como quien bebe agua y le encantaba que la atase a la cama mientras hacíamos el amor.

Y esa segunda relación acabó también cuando acabó el amor, a pesar de que coincidíamos en todo.

Nunca prejuzguéis antes de conocer. El amor puede funcionar con la persona más alejada a lo que buscamos o puede dejar de funcionar con la persona más compatible con nosotros.

Y es que el amor nada tiene que ver con comida vegetariana, gin-tonics, religión, futbol, literatura o BDSM. Todos somos más que eso, incluso más que la suma de todo eso.

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En una ocasió vaig conèixer a una vegetariana, era una dona perfecta (com a mínim vista des de l'òptica de les meves cinc diòptries) tot i que era vegetariana. La nostra primera cita va ser a un restaurant... vegetarià. Només recordo unes estranyes amanides d'hortalisses de nom impronunciable i una mena d'hamburgueses de tofu amb salsa de soia que era la cosa més semblant a llepar el tub de fuita d'un autobús. El menjar va ser una merda, però la cita va sortir genial. Ella era maca, intel·ligent, divertida i encantadora. En acabar vam anar a un bar de copes i allí també vaig descobrir que ella no bevia alcohol (tot i que l'alcohol és 100% vegetarià, clar). Mentre bevia el meu gin-tònic i caçava les fruites que flotaven el (per poder sopar alguna cosa) vaig imaginar com seria la meva vida al costat d'aquella dona perfectament imperfecta. Una vida de tofu, crema d'albergínies i daiquiri sense alcohol?

En comptes de fer-me aquesta pregunta, vaig continuar la conversa i vam estar junts molt de temps.

La relació no va acabar perquè ella fos vegetariana o no begués alcohol perquè després vaig descobrir que era catòlica, li agradava el futbol i li encantava llegir a Claudio Coehlo (tres de les coses que més m'avorreixen al món). La relació va acabar perquè va acabar l'amor, sense més.

La meva següent parella era carnívora, bevia cervesa com qui beu aigua i li encantava que la lligués al llit mentre fèiem l'amor.

I aquesta segona relació va acabar també quan va acabar l'amor, a pesar que coincidíem en tot.

Mai prejutgeu abans de conèixer. L'amor pot funcionar amb la persona més allunyada a allò que busquem o pot deixar de funcionar amb la persona més compatible amb nosaltres.

I és que l'amor gens té a veure amb menjar vegetarià, gin-tònics, religió, futbol, literatura o BDSM.

Tots som més que això, fins i tot més que la suma de tot això.