lunes, 5 de junio de 2017

Claras señales de petulancia (Clares senyals de petulancia)

 


La diferencia entre ser borde y ser gilipollas – El Bosque de Gargantúa 

Quienes me conocen (en persona) saben que diferente puedo ser de la presencia que proyecto en la virtualidad (del mundo digital). Yo mismo me doy cuenta de eso y, a pesar de ser permanentemente consciente de esta trampa, no puedo evitar caer en ella una y otra vez.

En la “virtualidad” puedo ser tan borde como amable soy en la vida “real”. Al principio pensaba que yo era un auténtico borde al que la cobardía impide crear conflictos cuando miro a los ojos de la otra persona. Pero no: decir que soy un auténtico borde significaría decir que lo borde es lo auténtico que hay en mí.

Quienes me conocen en la virtualidad se desencantan cuando me conocen en la realidad por el simple motivo que soy lo contrario de lo que proyecto. Si quieren quedar conmigo porque les atrae que sea un borde (o un amo inflexible), después encuentran a una persona amable y conciliadora y eso les decepciona. Quienes no les gusta que sea un borde, evitan quedar conmigo y se pierden esa otra persona que realmente soy y que, estoy seguro, les encantaría.

Sé lo que soy, pero soy incapaz de serlo cuando no veo los ojos de la otra persona. ¿Por qué? Solo sé que hago daño algunas personas en esta virtualidad, sin pretenderlo. Incluso a personas que conozco en la realidad, después soy un borde con ellas en la virtualidad. ¿Qué sucede?

No sé, pero mi firme propósito a partir de ahora mismo es menos duro en la virtualidad y quizás un menos blando en la vida real. Quizás así encontraré ese punto intermedio que es quien realmente soy. Quién sabe.

Sea como sea, pido perdón.


Aquells que em coneixen (en persona) saben quan de diferent puc ser de la presència que projecto a la virtualitat (del món digital). M'adono d'això i, malgrat ser permanentment conscient d'aquest parany, no puc evitar caure en ell una vegada i una altra.

En la "virtualitat" puc ser estúpid com amable sóc a la vida "real". Al principi pensava que jo era un autèntic cabró a qui la covardia impedeix crear conflictes quan miro als ulls de l'altre. Però no: dir que sóc un autèntic cabró significaria dir que el cabró és la cosa autèntica que hi ha en mi.

Aquells que em coneixen a la virtualitat es desencanten quan em coneixen a la realitat pel senzill motiu que sóc tot el contrari d'allò que projecto. Si volen quedar amb mi perquè els atreu que sigui un cabró (o un amo inflexible), després troben a una persona amable i conciliadora i això els decep. Els qui no els agrada que sigui un cabró, eviten quedar amb mi i es perden aquesta altra persona que realment sóc i que, estic segur, els encantaria.

Conec allò que sóc, però sóc incapaç de ser-ho quan no veig els ulls de l'altra persona. Per què? Només sé que faig mal algunes persones en aquesta virtualitat, sense pretendre-ho. Fins i tot a persones que conec en la realitat, després sóc un estúpid amb elles en la virtualitat. Què succeeix?


No sé, però el meu ferm propòsit a partir d'ara mateix és ser menys dur en la virtualitat i potser menys tou a la vida real. Potser així trobaré aquest punt intermedi que és qui realment sóc. Qui sap.

Sigui com sigui, demano perdó.

 


domingo, 4 de junio de 2017

La mujer del puente (relato breve)

 

Dangerous Woman ♡ | Wiki | Ariana Grande Butera Amino

Ella me espera en su casa, me ha dado la dirección minutos antes, la dirección exacta, me refiero. Supongo que temía hacerlo antes por si se arrepentía en el último momento. La entiendo mejor de lo que cree. La línea que separa la valentía de la locura es tan fina que traspasarla depende tan solo de un breve estado de ánimo. Subo las escaleras y llego al rellano, la puerta está entreabierta, con una débil luz que llega desde alguna parte. Una luz que parece moverse, unas velas quizás. Entro en la casa y percibo el olor: son velas, en efecto. Esa luz temblorosa ilumina las formas, moviendo las sombras como en una especie de inquietante espectáculo de baile. Una hilera de velas que, además, me guía hasta una habitación. Allí está ella, completamente desnuda y estirada encima de una cama. Me mira y sonríe, la miro y sonrío. Esa es la única voluntad que le he permitido a mi nueva sumisa: el que pueda verme antes de que le ponga una venda en los ojos. Camino lentamente hasta ella y la observo, ese cuerpo desnudo, ese rostro, esos ojos temblorosos. Es sencillamente perfecta. Saco una venda del bolsillo y le vendo los ojos, después la ato a la cama, con los brazos y las piernas separadas. Observo su sexo, su estómago, sus pies. Lo observo todo detenidamente. Todo eso me pertenece ahora y es tan hermoso… aunque no en el sentido habitual de la palabra. De acuerdo, es una mujer objetivamente hermosa, eso es indudable. Pero en realidad hablo de la mujer más hermosa del mundo porque es valiente, es inteligente y porque es mía. El cuerpo es tan solo una herramienta que hay que saber usar. No existe un piano hermoso sin un pianista virtuoso. Un lienzo, sin un buen artista es solo un trozo de tela en blanco, inexpresiva y silenciosa.

Dejo caer la punta de uno de mis dedos sobre su frente, después lo deslizo suavemente hasta la nariz, sus labios, su barbilla… mi dedo recorre con paciencia cada esquina de su cuerpo. Tan solo eso. Comenzando a dibujar el cuadro de la que será mi sumisa, con paciencia y admiración.

Y mientras eso sucede, ella continúa temblando de emoción.

viernes, 19 de mayo de 2017

La vida

 GIF Collar 02 - 65 Pics | xHamster

La vida se parece al BDSM, quizás suceda al revés. Cuesta comprender lo genuino en un mundo de dominantes y dominados o, lo que es lo mismo, depredadores y presas (en el sentido menos mortal del concepto). Cuando, por la mañana, acudimos al trabajo, armados con nuestro peor ánimo y nuestra mejor sonrisa, con toda seguridad seremos los dominados, las presas de un depredador en forma de jefe al que nada le satisface y que imagina que es alguien infinitamente más poderoso de quien en realidad es. En las profundidades de la mente existen cientos de personalidades que fluyen de un lado a otro, buscando un lugar donde anclarse en esa realidad tan cotidiana y aburrida. Ese jefe inflexible y malhumorado se convierte en un agonizante sumiso en la oscuridad de una mazmorra donde esa empleada tímida y sin carácter se convierte en su ama más dura e inflexible. Sin miedo al dolor ni las represalias. La vida se parece al BDSM, porque el BDSM es la vida misma. Y es que, al fin y al cabo, el rol lo adoptamos en una vida que no es la real pero que es nuestra vida de familia, trabajo, salud y amigos. El resto, es la esencia pura.


La vida s'assembla al BDSM, o potser és a l'inrevés. Costa d'entende el fet genuí a un món de dominants i dominats. O, tanmateix, depredadors i preses (en el sentit menys mortal del concepte). Quan, matí rere matí, acudim al treball, armats amb el nostre pitjor ànim i el nostre millor somriure, amb tota seguretat serem els dominats, les preses d'un depredador en forma de cap al qui res del que fem li satisfà i que imagina que és algú infinitament més poderós de qui en realitat és. En les profunditats de la ment existeixen centenars de personalitats que flueixen d'un costat a un altre, cercant un lloc a on ancorar-se en aquesta realitat tan quotidiana i avorrida. Aquest jefe inflexible i malcarat es converteix en un agonitzant submís ala foscor d'una masmorra a on aquesta empleada tímida i sense caràcter es converteix en la seva mestressa més dura i inflexible. Sense por al dolor ni les represàlies. La vida s'assembla al BDSM, perquè el BDSM és la vida mateixa. I és que, al cap i a la fi, el rol ho adoptem en una vida que no és la real però que és la nostra vida de família, treball, salut i amics. La resta, és l'essència pura.

lunes, 17 de abril de 2017

Volver a abrir la puerta (tornar a obrir la porta)

 Drugs....the open door to the demonic! | Jesse Romero

No soy partidario de volver a abrir puertas que ya se cerraron en su momento. Como dicen los sabios: “cuando se cierra una puerta, se abre una ventana”. Lo cual, trasladado al mundo más terrenal significa que “segundas versiones nunca fueron buenas”. Parafraseando a cierta desastrosa alcaldesa: “una ventana es una ventana y una puerta es una puerta”. Y hasta aquí las frases célebres.

Si una cosa acaba, por el motivo que sea, lo mejor es cambiar de fruta, de frutería o de mercado. Y la culpa no es de nadie, o de todos, pero resulta que esta particular reflexión no va sobre culpables sino sobre segundas oportunidades. A veces, las cosas no funcionan sencillamente porque tienen fecha de caducidad o porque las personas giramos hacia caminos diferentes, a veces las cosas no funcionan por malentendidos o por desidia. En cualquiera de los casos: no han funcionado. Y antes de reescribir una historia, lo mejor es escribir una nueva historia. Si una puerta se cierra, no nos empeñemos en abrirla de nueva a toda cosa porque lo que encontraremos detrás será diferente de lo que había la primera vez. O peor aún: porque romperemos la puerta al intentar abrirla. Siempre será mejor esperar a que se abra una nueva ventana, creedme.

Aunque existe una única excepción a esta regla y sucede cuando, aquello que había tras la primera puerta sea infinitamente mejor que lo que cualquier otra ventana pueda esconder. Pero como esos concursos de televisión donde has de arriesgarte: tienes que escoger. ¿Volver a abrir la puerta o abrir una ventana? La suerte está echada.

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No sóc partidari de tornar a obrir portes que es van tancar al seu moment. Com diuen els savis: "quan es tanca una porta, s'obre una finestra". La qual cosa, traslladat al món més terrenal significa que "segones versions mai van ser bones". Parafrasejant a certa desastrosa alcaldessa: "una finestra és una finestra i una porta és una porta". I fins aquí les frases cèlebres.

Si una cosa acaba, pel motiu que sigui, allò millor és canviar de fruita, de fruiteria o de mercat. I la culpa no és de ningú, o de tots, però resulta que aquesta particular reflexió no va sobre culpables sinó sobre segones oportunitats. De vegades, les coses no funcionen senzillament perquè tenen data de caducitat o perquè les persones girem cap a camins diferents, de vegades les coses no funcionen per malentesos o per desídia. En qualsevol dels casos: no ha funcionat. I abans de reescriure una història, allò millor és escriure una nova història. Si una porta es tanca, no ens obstinem a obrir-la novament a tota cosa perquè allò que trobarem darrere serà diferent del que hi havia la primera vegada. O pitjor encara: perquè trencarem la porta en intentar obrir-la. Sempre serà millor esperar al fet que s'obri una nova finestra, creieu-me.

Encara que existeix una única excepció a aquesta regla i succeeix quan, allò que hi havia després de la primera porta sigui infinitament millor que el que qualsevol altra finestra pugui amagar. Però com aquests concursos de televisió on has d'arriscar-te: has d'escollir. Tornar a obrir la porta o obrir una finestra? La sort està en joc.

 


Fantasia Vs Realidad (Fantasia Vs Realitat)

GIF michael douglas falling down tele - animated GIF on GIFER

 La mayoría de las veces, cuando comenzamos algo (sea nuestra primera sesión en el mundo BDSM o sea una maqueta en madera de un barco), las expectativas de lo que obtenemos suelen ser diferentes de lo que habríamos pensado obtener. Observamos la foto que hay impresa en la caja que contiene la maqueta de barco y después observamos el barco que hemos construido con nuestras propias manos (y algo de pegamento) y nos damos cuenta que el juego de “encuentra las 5 diferencias” se queda corto.

Como cuando el personaje de Michael Douglas entra en la hamburguesería en la película “Un día de furia” y se da cuenta que la hamburguesa que le han dado es diferente de la del cartel publicitario que la anuncia.

En el BDSM sucede algo parecido: antes de nuestra primera sesión, todo lo que sabemos de este mundo son nuestras fantasías (es decir, aquello que deseamos que sea). Pero, indefectiblemente, la realidad SIEMPRE es diferente de lo que hemos imaginado. Puede ser mejor o peor, pero será diferente.

Si os sobreponéis a esa primera sorpresa y esquiváis esta pequeña decepción (nacida de la diferencia respecto a lo imaginado), descubriréis algo infinitamente mejor a lo imaginado. ¿Por qué? Pues porque es real, así de sencillo.



Moltes vegades, quan comencem alguna cosa (sigui la nostra primera sessió al món BDSM o sigui una maqueta en fusta d'un vaixell), les expectatives d'allò que obtenim solen ser diferents del que hauríem pensat obtenir. Observem la foto que hi ha impresa en la caixa que conté la maqueta de vaixell i després observem el vaixell que hem construït amb les nostres pròpies mans (i una mica de cola) i ens adonem que el joc de "troba les 5 diferències" es queda curt.

Com quan el personatge de Michael Douglas entra a l'hamburgueseria a la pel·lícula "Un dia de fúria" i s'adona que l'hamburguesa que li han donat és diferent de la del cartell publicitari que l'anuncia.

En el BDSM succeeix quelcom semblant: abans de la nostra primera sessió, tot allò que coneixem d'aquest món són només les nostres fantasies (és a dir, allò que desitgem que sigui). Però, indefectiblement, la realitat SEMPRE és diferent d'allò que hem imaginat. Pot ser millor o pitjor, però serà diferent.

Si us sobreposeu a aquesta primera sorpresa i esquiveu aquesta petita decepció (nascuda de la diferència respecte al fet imaginat), descobrireu quelcom infinitament millor. Per què? Doncs perquè és real, així de senzill.


lunes, 10 de abril de 2017

El interés (L'interès)

Soñé.... | Literatura & Escritura •Amino• Amino

 Todos nos movemos por un cierto interés, quien diga que no, además de interesado es un mentiroso. Incluso en ciertos actos de bondad, existe cierto interés. Es lo que conocemos como “egoísmo positivo”, como cuando una persona da una limosna a alguien: ese win-win donde quien lo necesita obtiene algo de dinero y quien lo da se siente mejor persona que momentos antes.

Amos y sumisas también lo son por interés propio, incluso la sumisa, totalmente servil y ajena a sus propios intereses, sirve a su amo por el interés de conseguir el placer que nace del servir. El amo también tiene sus intereses, lógico. ¿Y eso es malo? ¡No! Y es que, incluso el más bondadoso de los mortales, actúa por un interés propio que beneficia al resto. El egoísmo es bueno si es sano.

Tanto si queréis entrar en el mundo del BDSM como si estáis en él, nunca os avergoncéis del interés, del egoísmo o de mirar solo hacia dentro, porque todo eso también crea beneficios en las personas que practican el BDSM con nosotros. No pretendáis ser Gandhi ni tampoco el Sr. Grey, sed vosotros/as mismos/as y permitid que ese egoísmo o ese interés fluya sin entorpecer vuestros actos porque ese egoísmo o ese interés empuja esa relación y permite la retroalimentación.



Tots ens movem per un cert interès, qui digui que no, a més de ser un interessat, és un mentider. Fins i tot en certs actes de bondat, existeix cert interès. És allò que coneixem com a "egoisme positiu", com quan una persona dóna almoina a algú: aquest win-win on qui ho necessita obté una mica de diners i qui ho dóna se sent millor persona que moments abans.

Amos i submises també ho són per interès propi, fins i tot la submisa, totalment servil i aliena als seus propis interessos, serveix al seu amo per l'interès d'aconseguir el plaer que neix del fet de servir. L'amo també té els seus interessos, lògic. I això és dolent? No! I és que, fins i tot el més bondadós dels mortals, actua per un interès propi que beneficia a la resta. L'egoisme és bo si és sa.

Tant si voleu entrar al món del BDSM com si esteu en ell, mai us avergonyiu de l'interès, de l'egoisme o de mirar solament cap a dins, perquè tot això també crea beneficis en les persones que practiquen el BDSM amb nosaltres. No pretengueu ser Gandhi ni tampoc el Sr. Grey, sigueu vosaltres/as mateixos/as i permeteu que aquest egoisme o aquest interès flueixi sense entorpir els vostres actes perquè aquest egoisme o aquest interès empeny aquesta relació i permet la retroalimentació.

 

viernes, 7 de abril de 2017

Elogio de la mentira (elogi de la mentida)

4 signos de zodiaco hábiles para mentir “cuidado” | Vibra

 Respecto al hecho de mentir o no mentir (a tu pareja) si decides ser sumisa/a o ama/o de otra persona (ajena a esa pareja), en primer lugar, hay que huir de meter diferentes conceptos en el mismo saco y criminalizar esa la mentira como si acabásemos de matar a Kennedy y levantásemos las manos repitiendo “¡yo no he sido!”. Es cierto que, en este tema, no hay término medio: o mientes o no entrarás nunca en el mundo BDSM. Siento ser así de radical, pero lo he visto antes en gente casada (o en pareja). A no ser que el matrimonio sea un completo desastre, hay que asumir ciertas mentiras y asumir también que, después de las sesiones, te puedas sentir culpable. ¿Por qué mentir entonces? Tengo otra teoría: la vida solo pasa una vez y además pasa a tal velocidad que no podemos permitirnos el perder el tiempo en disposiciones morales que lo único que pretenden es convertirnos en aquello que no somos. Si eres sumisa y lo has de ser a espaldas de tu marido: que así sea. La vida no es perfecta, pero hemos de vivirla. Lo contrario es dejar de vivirla porque los engranajes no encajan, si eso sucede, luego nos arrepentiremos y nos arrepentiremos cuando ya no tengamos edad o cuando podamos, pero no tengamos las fuerzas. ¿Mentir es herir? Si la otra persona no lo sabe: no. Es más, soy un gran defensor de la mentira en estos casos porque si vives plenamente el BDSM, serás una persona más plena, más completa, estarás más feliz (porque los pequeños pasos en el BDSM generan emociones cercanas al orgullo) y si eres capaz de sobreponerte a esa mentira, entonces la vida con quienes te rodean será mejor (por el simple motivo que tú te sentirás mejor). La mentira está sobrevalorada, todos mentimos, a diario, incluso grandes mentiras que no llevan a nada. El problema es que asociamos la mentira a la traición y no se trata de eso: la mentira forma parte del ser humano, forma parte de nosotros, de lo que somos. Pretender ser honestos también es mentir... mentirnos a nosotros mismos.


Respecte al fet de mentir o no mentir (a la teva parella) quan decideixes ser submisa/a o ama/o d'una altra persona (aliena a aquesta parella), en primer lloc, cal fugir de ficar diferents conceptes al mateix sac i criminalitzar aquesta la mentida com si acabéssim de matar a Kennedy i aixequéssim les mans repetint "jo no he estat!". És cert que, en aquest tema, no hi ha terme mitjà: o menteixes o mai t'endinsaràs al món BDSM. Sento ser així de radical, però ho he vist abans en gent casada (o en parella). Tret que el matrimoni sigui un complet desastre, cal assumir certes mentides i assumir també que, després de les sessions, et puguis sentir culpable. Per què mentir llavors? Tinc una altra teoria: la vida només passa una vegada i, a més, passa a tal velocitat que no podem permetre'ns el fet de perdre el temps en disposicions morals que l'única cosa que pretenen és convertir-nos en allò que no som. Si ets submisa i ho has de ser a l'esquena del teu marit: que així sigui. La vida no és perfecta, però hem de viure-la. El contrari és deixar de viure-la perquè els engranatges no encaixen, si això succeeix, després ens penedirem i ens penedirem quan ja no tinguem edat o quan puguem, però no tinguem les forces. Mentir és ferir? Si l'altra persona no ho sap: no. És més, sóc un gran defensor de la mentida en aquests casos perquè si vius plenament el BDSM, seràs una persona més plena, més completa, estaràs més feliç (perquè els petits passos en el BDSM generen emocions properes a l'orgull) i si ets capaç de sobreposar-te a aquesta mentida, llavors la vida amb els qui t'envolten serà millor (pel simple motiu que tu et sentiràs millor). La mentida està sobrevalorada, tots mentim, diàriament, fins i tot grans mentides que no porten a res. El problema és que associem la mentida a la traïció i no es tracta d'això: la mentida forma part de l'ésser humà, forma part de nosaltres, d'allò que som. Pretendre ser honests també és mentir... mentir-nos a nosaltres mateixos..