La palabra “perversión” ha sido demonizada durante mucho
tiempo, nos hemos empeñado en darle connotaciones negativas que la convierten
en algo oscuro, peligroso o moralmente cuestionable. Casi en una enfermedad
mental. Quizás deberíamos empezar a separar la palabra de los prejuicios porque
una fantasía, por extraña, intensa o poco convencional que pueda parecer, no es
en sí misma algo malo. Las fantasías forman parte de la imaginación y de la
libertad y nos permiten explorar deseos que quizá no tendrían cabida en nuestra
vida cotidiana. Lo verdaderamente importante no es tanto que una fantasía sea
convencional o no, sino como la convertimos en realidad. Cuando dos personas
adultas deciden explorar libremente una fantasía y lo hacen desde el
consentimiento, la comunicación abierta y el respeto al otro, esta experiencia se
convierte algo real y ajeno al peligro. El consentimiento permite establecer
límites; la comunicación permite saber qué desea y qué no desea cada persona; y
el respeto garantiza que nadie sea presionado, manipulado o perjudicado. El
famoso SSC del BDSM o la lógica de cualquier otro tipo de relación. Quizá deberíamos
dejar de utilizar "perversión"* como sinónimo automático de maldad. Una fantasía
consensuada no debería ser juzgada simplemente porque se salga de lo habitual.
La frontera no está entre lo “normal” y lo “anormal”, sino entre aquello que se
hace libremente, con consentimiento y respeto, y aquello que implica fuerza,
daño o ausencia de consentimiento. Reivindicar la palabra “perversión” significa
reivindicar el derecho de los adultos a explorar su imaginación y sus deseos de
forma responsable. No todo lo diferente es peligroso, y no todo lo convencional
es necesariamente bueno. Siempre lo he visto de esta forma y siempre lo veré
así porque cuando existe libertad, consentimiento, límites claros y cuidado
mutuo, las fantasías pueden encontrar una forma de expresión segura, sin
necesidad de convertirse en una amenaza para quienes participan. Las
perversiones, si entran en este marco seguro, son el aderezo picante para
convertir ese menú diario que es la cotidianeidad en algo mas sabroso,
divertido y excitante.
sábado, 15 de agosto de 2026
Reivindicar la palabra PERVERSION
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario