jueves, 15 de febrero de 2018

Win Win

 Where Is My Mind: WIN WIN /ダメ男とダメ少年の最高の日々

¿BDSM es solo dar (como dominados) o solo recibir (como dominantes)? En cualquier tipo de negocio, el win-win el único escenario de futuro (donde ambos ganen). Poco importa si es BDSM, una amistad, un negocio, una cena o una relación de pareja. Imaginemos una relación sexual entre dos: ¿tiene sentido que solamente uno experimente placer? Posiblemente si, siempre que la persona que no experimente placer, lo tenga en el siguiente encuentro (hoy ganó yo, la próxima vez ganas tú). O también si la persona que no obtiene placer sexual, obtiene placer dando placer (una actitud cercana a la sumisión donde ambos ganan).

Recordad siempre cuando os relacionéis con otros para cualquier motivo: el escenario perfecto es el win win. O, en todo caso un “hoy gano yo, mañana tú”. Cualquier otro tipo de relación que no sea esas dos puede acabar siendo maltrato, chantaje, abuso, algo tóxico, peligroso, deprimente, descorazonador, inmoral o inaceptable. Incluso esclavitud, pensad en ello.

Como rezaba el título de la maravillosa película de Tom McCarthy: Win win, ganamos todos

martes, 13 de febrero de 2018

Sexo y BDSM

 Choking orgasm – Orgasmo con estrangulación sex gif - BDSM Sex Gifs  🍓BestSexGifs

La mayoría de las personas se embarcan en el BDSM utilizando esa conocida pasarela que es el sexo. ¿Por qué no? Los talibanes del BDSM le han declarado la guerra a los vainilla, como si los segundos fuesen montados en una vespa que hubiesen aparcado delante de ese exclusivo club de morteros que es el BDSM. De acuerdo, clasistas hay en todos lados. Pero vayamos a lo importante: ¿ser dominado (o dominante) en el sexo es practicar BDSM?

Mi respuesta es siempre la misma: las etiquetas nos impiden disfrutar. Olvidad las etiquetas.

Eres una mujer, atada a una cama, con los ojos vendados, desnuda, sientes la respiración de la otra persona cerca de ti, sientes su presencia y sabes que nada puedes hacer. Estas en sus manos, eres un objeto para su disfrute, para un placer que te es ajeno. Sucederá lo que habéis pactado y eso es lo importante, aunque los talibanes sigan diciendo que, como no hay elementos propios del BDSM, simplemente practicáis sexo "vainilla".

Y lo dicen con tono despreciativo.

Sientes la respiración del dominante, sientes que va a penetrarte por cualquier lado y, aunque prefieras otra cosa, vas a aceptarlo porque tu máxima prioridad es someterte y dar placer a la otra persona. No quieres pensar, solo obedecer ser útil. El pene entra en tu boca, tú intentas chupar lo mejor que sabes, deseando que la otra persona acabe en tu boca entre temblores para entender que, por unos segundos, tú has tenido el control. Deseas que ese mismo pene o esos dedos penetren todos y cada uno de tus orificios, deseas abrirte y sentir el aliento de la otra persona en tu nuca mientras está dentro de ti. Estas dispuesta a todo por satisfacer a esa persona.

¿Qué importa que esto sea o no sea BDSM?

 El arte de hacerse el loco. A estas alturas de nuestra pseudo-vida… | by  Con V de Becaria | Medium

Pudimos constituir algo maravilloso, de hecho, casi lo conseguimos, pero olvidé que “realidad” acostumbra a rimar con “crueldad” y ambas nos separaron como nadie hubiese imaginado, ni aun queriéndolo. Yo no lo quise, desde luego.

El problema es que yo no puedo ser ahora quien quieres que sea porque sigo siendo el mismo, atrapado en la misma trampa que creaste. No puedo ser amigo de quien, en vez de entenderme, quiere de mí solo aquello que necesita. Porque no soy una fuente de agua, no soy una botella de zumo ni tampoco el horno del panadero. Solo soy una tarjeta de crédito sin fondos, soy la bolsa de basura que gotea o ese que siempre se enamora en la primera cita.

Soy yo, y ya no puedo ser tu versión de yo.


 Vam poder constituir quelcom meravellós, de fet, gairebé ho aconseguim, però vaig oblidar que "realitat" acostuma a rimar amb "crueltat" i totes dues ens van separar com ningú hagués imaginat, ni tan sols volent-ho. Jo no ho vaig voler, per descomptat.

El problema és que ara jo no puc ser qui vols que sigui perquè segueixo sent la mateixa persona, atrapat en el mateix parany que vas crear. No puc ser amic de qui, en comptes d'entendre'm, vol de mi només allò que necessita. Perquè no sóc una font d'aigua, no sóc una ampolla de suc ni tampoc el forn del forner. Només sóc una targeta de crèdit sense fons, sóc la bossa d'escombraries que degota o aquest que sempre s'enamora en la primera cita.

Sóc jo, i ja no puc ser la teva versió de jo.

 

domingo, 28 de enero de 2018

Voyeur (relato breve)

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No nos conocemos. O, mejor debería haber dicho que nunca nos hemos visto en persona. Hemos hablado si, varias veces y, pese a algunas diferencias, hemos entendido que buscamos lo mismo. Llego a la puerta de tu piso, ya me estás esperando, nerviosa. Hemos dicho que nada diríamos así que me coges de la mano simplemente y con la guía de ese breve pedazo de piel húmeda y caliente, me conduces hasta una habitación, es tu dormitorio. Hay una silla frente a la cama, tal y como habíamos acordado también. La estancia está en penumbra, temblorosamente iluminada por media docena de velas, colocadas estratégicamente, supongo. Me quito el abrigo y tomo asiento. Tú te diriges a la cama, vestida con un bonito traje azul que imagino has escogido después de muchos otros. Te das la vuelta y comienzas a quitártelo. No digo nada, solo me esfuerzo para que, ni tan siquiera, adviertas esa ansiedad que hace que mis manos tiemblen involuntariamente. Estás completamente desnuda y comienzas a girar sobre ti misma, comenzando un extraño baile, acercándote y alejándote de mí, mostrándome cada rincón de tu cuerpo, cada pliegue de tu piel, cada olor. Solo eso porque no puedo tocarte, no quieres que te toque. Eso es lo que hemos acordado. Entonces te tumbas en la cama y abres las piernas, mostrándome tu sexo maravillosamente húmedo. Levantas un momento la cabeza y sonríes, luego vuelves a bajarla y comienzas a masturbarte. Yo te observo mientras mi pene lucha contra la tela que le impide salir de su prisión e ir a tu encuentro. No debo tocarme, solo mirarte. Observar como gimes y te revuelves, como tus dedos rodean tu sexo, frotan tu clítoris y finalmente se introducen en tu interior: uno, dos, tres. Quiero entrar en ese sexo, quiero sumergirme en ti, quiero lamer la sal de tu piel y perderme entre tus pechos. Pero no debo así que sigo observándote como luchas por conseguir tu orgasmo mientras yo hago lo mismo pero lo contrario. Tú te expandes, yo me contraigo. Al final, un enérgico grito invade toda la casa. Levantas la cabeza y me miras, estás sudorosa, sonriendo. Yo también sonrío, me levanto de mi silla y abandono tu casa. Ese era el acuerdo. ¿Volveré otro día? Quien sabe, aunque la posibilidad de que no se repita tampoco va a anular los sentimientos que se han apoderado de mi cuerpo y de mi mente. Camino lentamente hasta mi moto, aunque, en el último momento, me doy la vuelta y observo el edificio, intentando imaginar cuál será la ventana de tu habitación, queriendo imaginar que eres tu quien me observa ahora.

jueves, 25 de enero de 2018

Voces

 de amor y otras adicciones | Explore Tumblr Posts and Blogs | Tumgir

Yo soy persona de voces. Las voces son lo primero que me atrae. Algo, por otro lado, totalmente injusto pues nuestra voz es de lo menos moldeable de cuanto tenemos. Podemos vestirnos, peinarnos, perfumarnos, cambiar nuestra mirada, nuestro coche, nuestras gafas. Pero nunca podremos cambiar nuestro tono de voz. O gusta o no gusta. Porque, aunque lo modulemos, siempre acabamos teniendo la voz que tenemos, no la que querríamos.

La voz, en el BDSM, es un elemento primordial, sobre todo cuando privamos a la persona dominada del sentido de la vista. La voz, en el BDSM, la utilizamos para marcar el ritmo, expresar una protesta o tranquilizar a un alma torturada, para aconsejar y/o ordenar. Los dominantes pueden utilizar su voz como un instrumento más. Un grito puede doler más que un azote. Una palabra amable, dicha de modo amable, puede reconfortar más que un beso o una caricia.

La voz, eso tan importante y a lo que tan poco prestamos atención.

sábado, 20 de enero de 2018

La decisión (relato breve)

Reglas básicas para practicar BDSM – Bugatuabuela.com

 Estuvieron conversando cerca de treinta minutos. Ella preguntaba, quizá perdiendo la timidez a cada palabra, mordiéndose la lengua de pura vergüenza. Mientras tanto, él se esforzaba por contestar de la manera más decente y humilde. No porque creyese que ella no pudiese entenderle sino porque no quería llenar su cabeza de nociones ni percepciones. Mejor eso que estar una hora acercándose y alejándose de esa afirmación para acabar en la misma meta.

Hubo un momento en que ella parecía no tener más preguntas, ahora se limitaba a jugar con una copa de cerveza, que había rodeado con un trozo de servilleta de papel para saber que era la suya, mientras observaba al hombre, como intentando comprender si aquello estaba o no estaba bien. O, mejor dicho, si aquello era lo que realmente ella deseaba. ¿Quería someterse a los designios de aquel desconocido? ¿Aunque fuesen los suyos propios? Puede que sí, en realidad lo deseaba con todas sus fuerzas. Aunque, al instante siguiente, la malsana lógica la empujaba hasta ese fangoso terreno que es el miedo y las dudas.

Finalmente, el hombre le preguntó qué quería hacer.

La mujer se encogió de hombros mientras daba un nuevo trago a su cerveza. Solo sabía que necesitaba descubrir ese lugar que la alejase de la cotidianidad. Siempre lo había deseado, en verdad. Deseaba experimentar dolor y que ese mismo dolor la transportase hasta el paraíso del más desconocido de los placeres. Deseaba ir, pero también deseaba marcharse.

El hombre volvió a preguntar.

Y, entonces, ella contestó.

sábado, 13 de enero de 2018

La información somatosensorial

 MANUAL PARA EL ADIESTRAMIENTO BDSM - MundoErotico

Habitualmente, el dolor es algo que, como concepto, nos asusta. Asociamos dolor a negatividad: me duele una muela, me duele la cabeza, me he golpeado contra un mueble y me duele la rodilla, me duelen los ovarios cuando sufro la regla… raras veces el dolor es contemplado como algo positivo.

No obstante, hay personas que experimentan placer a través del dolor, no por culpa (o gracias a) esa muela, ese golpe o esa menstruación. Nada de eso: hablamos de un dolor controlado que les permite experimentar el placer a través del dolor.

Yo no soy de esos, pero me gusta la gente que si que lo es.

Un reciente estudio de la Universidad de Dusseldorf reveló que, en las personas masoquistas, el umbral del dolor es claramente superior que el del resto de personas. Llegaron a la conclusión que las personas masoquistas tienen una alteración en la modulación del procesamiento de la información somatosensorial. O lo que es lo mismo: donde tu sientes mucho dolor (y nada más que dolor), ellos sienten menos dolor que tú, pero es que, además, sienten placer real.

¿Cómo iniciarse en el mundo del dolor? Es sencillo: comenzad primero experimentando con vosotros mismos (sin nadie más), explorad vuestro umbral de dolor, que es lo que más os gusta, donde y como. Es fácil infringirse dolor a uno mismo. Después, tened sesiones con dominantes donde hayas verbalizado y pactado claramente ese dolor que buscáis, como y hasta donde. Primero haced que el dominante sea un observador, después un actor. La confianza es fácil de conseguir si es algo que realmente deseamos. Solo hay que tener paciencia. Se que asusta la premisa de que alguien te haga daño para sentir placer, sobre todo porque, desde la subjetividad, te imaginas indefenso, en un escenario donde la otra persona podría hacerte realmente daño (no asociado al placer). Si sois o queréis ser masoquistas, deberéis confiar, deberéis ser valientes y, sobre todo, deberéis separar completamente lo real del rol que vais a adoptar.

El sistema somatosensorial comprende un complejo organismo consistente en centros de recepción y proceso, cuya función es producir modalidades de estímulo tales como el tacto, la temperatura, la propiocepción (posición del cuerpo) y la nocicepción (dolor). Los receptores sensoriales actúan en la piel, el epitelio, el músculo esquelético, los huesos y articulaciones, órganos internos y el sistema cardiovascular.