jueves, 26 de agosto de 2021

El paracaídas

👨‍👩‍👧‍👧 🍥 👎🏽 Paracaídas supersónicos espaciales 📸 🍁 👩🏾‍💼

Acabo de leer una frase que dice: "las mentes son como los paracaídas, solo funcionan cuando están abiertos". He estado buscando en San Google de quien es la frase, pero no parece tener autoría conocida. Lo cual confirma mi teoría de que si no es una frase de  Coelho, entonces será una buena frase. Volviendo al concepto que esconden esas palabras entrecomilladas:  no puedo estar más de acuerdo. Sobre todo si hablamos de BDSM. Pero olvidémonos por unos instantes lo de las mazmorras, las cuerdas y la gente vestida para ir de carnaval a Sitges. En cualquier orden de la vida, una mente abierta es el éxito en absolutamente todo. No tan solo en el placer, también en el trabajo, en las relaciones sociales, con la familia o incluso viendo una película o leyendo un libro. Cuando hablamos de follarnos mentes, es literal. Follamos con el cuerpo, pero ese acto (reproductivo o no) solo alcanza el nirvana cuando follamos con las mentes. 

¿Por qué no abrimos nuestras mentes? Para responder a esto vuelvo a mi conocida teoría de que la falsa moral impuesta por las élites a lo largo de los siglos. El problema (para esas élites) es que si abrimos nuestra mente es cuando nos convertimos en alguien peligroso, alguien que cuestiona o toma iniciativas. Por eso hay castigos, multas, infierno, pecados, reproches, rechazo, etc. porque si todos abriésemos nuestras mentes, las élites estarían perdidas. Y cuando hablo de élites no me refiero a ninguna teoría conspiro-paranoica estilo Davos, masones o believers. Me refiero a la gente que tiene el poder: políticos, empresarios, religiones, estados, etc. No existe fórmula mejor para mantenerse en el poder que aborregar a tus seguidores. Porque si abren la mente y piensan, abandonan su condición animal y se convierten en personas que debaten o niegan.

Y después de este párrafo que imagináis que he escrito con un casco de papel Albal sobre mi cabeza, pasemos a lo verdaderamente importante: las mentes. 

 Cotilleo youtuberil.-Canales en la 1ª. página - Página 235 -  abroparaguas.com

 En ocasiones estamos cansados de hacer "algo" (cualquier acción) junto a una persona, de repente repetimos ese "algo" con otra persona y todo parece mucho mejor. ¿Por qué? Porque nuestro cerebro solo funciona cuando lo estimulan a diario y la cotidianeidad puede hacer que la emoción quede relegada por detrás de la práctica. Si comemos todos los días caviar, el caviar acaba pareciendo chóped de marca blanca. Porque o alguien nos vende cada día el caviar  o, al final, no valoraremos lo que nos metemos en la boca (efectivamente, esta última frase tiene doble sentido).

La rutina y la cotidianeidad cierran el paracaídas y si no hacemos algo al respecto, al final, la ostia contra el suelo puede ser importante. O nos esforzamos, o nos conformamos o acabamos con ello (a veces de manera involuntaria). Por eso, abrir la mente es tan importante. Pero sobre todo que te la abran, la mente me refiero (efectivamente, esta ultima frase TAMBIEN tiene doble sentido).

La forzada exhibicion (relato)

 TIOS XXX... sólo adultos!: RIO GRANDE... 2

La mujer se detiene frente a la puerta del bar y después alza la vista hasta un rótulo que ha conocido tiempos mejores. No cabe duda, el nombre coincide, es el lugar. ¿Y ahora que? El haberse detenido un instante ha hecho que toda su determinación siguiera su camino, abandonando su cuerpo. Ahora la duda se ha apropiado del vacío. Maldita sea, ella vive en este barrio. Maldita sea, él también. ¿En qué diablos estaba pensando cuando aceptó? La mujer lleva un vestido de algodón ligero de color negro y unos zapatos de tacón. Nada más. No lleva ropa interior. Ahora mismo, observando a los clientes a través del cristal de la puerta, imagina que todos adivinaran la forma y el color de su sexo en cuanto se despiste y descruce las piernas. O se darán cuenta de que no lleva sostenes porque sus pezones están a punto de traspasar la tela. ¿Y si gira en redondo y vuelve a casa? 

Además de sentir vergüenza, también siente que es una traición el hacer lo que va a hacer. O lo que está haciendo. La mujer es  sumisa y tiene amo. Pero quien le ha ordenado vestirse así y acudir a ese bar no es su amo. La mujer siente como las mejillas le arden, avivadas por el sentimiento de la traición. Lo más normal sería darse la vuelta y volver a casa. Pero resulta que lleva demasiado tiempo haciendo cosas normales. Y está más que harta. Harta de respirar siempre el mismo aire, harta de comer siempre la misma comida y de charlar siempre con las mismas personas. Harta de que la única forma definitiva de cambio sea la muerte.

La mujer cierra los ojos y empuja la puerta de entrada del bar. El ruido del interior llega ahora más nítido: gente hablando, vasos chocando, el vapor de la cafetera aullando, un niño llorando y un hombre bostezando. El bar está lleno y quien la ha ordenado venir debería estar ahí, escondido en algún lugar, observándola ahora mismo. Prefiere no seguir mirando. Se dirige a la barra y pide un café con leche, después anuncia que tomará asiento en una de las mesas. El tipo detrás de la barra asiente. ¿Se habrá dado cuenta de que no lleva sujetador? Mientras camina hacia la mesa lo hace con la vista clavada en el suelo. Está sudando, las manos le tiemblan. Está tan lejos de su zona de confort que ni con un avión llegaría en horas. Toma asiento y se acurruca en la silla, apretando fuertemente los muslos para que nadie se dé cuenta de que no lleva bragas. El camarero llega y deja el café con leche frente a ella y desaparece.

En ese mismo instante llega un mensaje a su teléfono móvil. "Además de obediente, eres hermosa". El mensaje lo ha enviado el hombre que la ordenó venir. La mujer levanta la vista y mira alrededor. Ahí está. Nunca lo ha visto en persona, pero ha visto una foto suya. El hombre sonríe. Ella sonríe tímidamente. ¿Y ahora qué? Vuelve a preguntarse.

Entonces se da cuenta de que ha separado un poco las piernas, de que sus brazos ya no están cruzados sobre su pecho. Ahora le importa bien poco que alguien adivine que no lleva ropa interior. Incluso podría decir que está orgullosa de haberlo hecho, excitada. Y ese cambio ha sucedido justo después de leer el mensaje.

¿Y ahora que? Vuelve a repetirse mientras da un sorbo al café con leche bajo la atenta mirada de aquel hombre que pretende  convertirse en su amo por un día.

Fluir Vs Fluctuar

bruce lee – se agua mi amigo – Psicólogo Agustín Menéndez

Como escritor, en ocasiones, utilizo palabras que imagino como sinónimos aunque en realidad no lo son. Este involuntario acto convierte el adjetivo o el verbo en metáfora, diciendo aquello que no procede, pero pintando la frase con un cierto encanto que tampoco distrae. Los errores también son la clave del éxito.

Todo esto viene porque, en mi mente, fluir y fluctuar, parecían la misma palabra. Cierto es que el concepto fluctuar estaba más asociado a "la temperatura fluctúa entre frío y calor" mientras que imaginaba que "el río fluye". Y aun y así, en mi imaginario siguen siendo sinónimos. Hasta que alguien llega y te aclara las cosas.

¿Entonces las personas fluimos o fluctuamos? Imagino que ambas cosas: fluctuamos entre sentimientos, estados, lugares, cortes de pelo o fluctúa la economía porque fluctúa el precio del petróleo. También supongo que fluimos como el agua del río cuando la situación nos apetece, dejándonos llevar. O todo lo contrario.

La mejor forma de comprobar cuán diferentes son "fluir" y "fluctuar" es ver sus correspondientes sinónimos

Ahora queda más claro. Fluir es para las metáforas y fluctuar para la economía (poner aquí un redoble de batería para rematar el chiste). 

¿Pero dónde he escuchado yo lo del agua que fluye...? ¡Ah si!

Si me meto en la piel de un Osho de marca blanca, debería aseverar que en el BDSM deberíamos fluir en vez de fluctuar

Ahora espero que alguien coja mi foto y la ponga junto a la frase. Quizás no sea Bruce Lee, pero a veces también sé repartir ostias como panes.

Bromas aparte y dejando también el concepto de fluctuar aparte, en el BDSM deberíamos dejar que fluyan las cosas. Deberíamos ser menos cerebrales y dejarnos llevar por los impulsos o las emociones (siempre dentro de un escenario seguro). Deberíamos dejar que fuese el propio universo quien nos pusiese en el lugar que nos corresponde en vez de forzar el tornillo en la rosca que no le corresponde. Porque al final el tornillo se rompe, o peor aún, se encalla y es imposible sacarlo. Y si eso implica cambiar las cosas, se cambian. Aunque tened cuidado, dejar fluir también tiene el peligro que desemboca en el conformismo: si permanecemos demasiado tiempo bajo esa agua que fluye, correremos el riesgo de ahogarnos. Y es entonces cuando tenemos que sacar la cabeza para tomar aire.

¿Alguien puede poner la anterior  frase en negrita en un gif con mi cara? Gracias.

 


miércoles, 25 de agosto de 2021

La mentira en el BDSM

Todos Conocemos A Algún Mentiroso Compulsivo Y Hay Que Decir Basta Ya

 Si comienzo este texto que se titula "La mentira en el BDSM" diciendo "ojalá el mundo fuese perfecto", esto podría dar a entender que, a continuación, procederé a defender ciertas mentiras necesarias en el BDSM, ya que el mundo es imperfecto. Pero antes de que me tildéis de mentiroso, mala persona y de ser un asesino de unicornios, permitidme que me explique,

Mi premisa es la siguiente: una única persona no puede darnos todo cuanto esperamos de la sociedad. De la misma manera que nosotros no podemos darle a una persona todo lo que esa persona desea.  Volved a leer porque la segunda parte es la clave de todo esto.

Ahora diréis que estar con alguien requiere de sacrificios. De acuerdo. Lo acepto. ¿Pero por qué habláis de sacrificios? ¿Acaso os ponéis una túnica y sacrificáis a un bebé en un altar una noche de luna llena? No hablamos de sacrificios. Hablamos de aparcar cosas que nos gustan porque nos han educado en que mentir está mal. Sé que parece una simplificación que sirve de sustento para construir un argumento que justifique la mentira. Pero es que resulta que esa es la verdad. Lo repetiré en mayúsculas y en negrita a ver si el mensaje llega mejor. HABLAMOS DE APARCAR COSAS QUE NOS GUSTAN PORQUE NOS HAN EDUCADO EN QUE MENTIR ESTÁ MAL.

Imagino a muchos lectores imaginando que soy una mala persona, un mentiroso, un aprovechado, un misógino, un egoísta y mil cosas más. Posiblemente tengan razón. Y es que, como dije antes, el mundo es imperfecto porque nosotros somos imperfectos. Ojalá alcanzar todo cuanto deseásemos con la misma persona, pero eso es imposible. Y aunque fuese posible, sería tan intenso que, en ocasiones, deberíamos salir a la superficie a tomar aire con todas las consecuencias que eso supone. 

La pregunta es la de siempre: ¿Si a ti te es infiel alguien, prefieres saberlo o no? Ahí está la clave, lo importante no es hacerlo sino saberlo. Yo prefiero no saberlo y el motivo es que soy consciente de que somos imperfectos y de que eso... sucederá. Y caso de saberlo, puedo llegar a comprenderlo.

Ya se que hay otra opción: la de ser infiel y ser sincero. Pero este texto es sobre el arte de los magos: la ocultación.

Puede que este texto os parezca una oda a la traición, aunque mi única intención es transmitiros que, en ocasiones, suceden cosas (sobre todo en el mundo BDSM) que deberíamos comprender antes de juzgar. El mundo es imperfecto porque nosotros somos imperfectos. Y eso... no va a cambiar. Así que tú decides si quieres perder o no el sueño.

Porque suceder, sucederá.

El vidrio y el hierro

 Eme (eme6645) - Perfil | Pinterest

Hay personas que son de apariencia frágil, moldeadas en ese vidrio tan hermoso como peligroso al que un leve golpe de viento lo hará estallar en mil pedazos. También hay personas duras como el metal más indestructible. Las observamos, aunque no las conocemos y es esa rapidez que tenemos al etiquetar absolutamente todo, que nos hace creer que a la primera el vidrio se romperá y que por mucho que golpeamos el metal no conseguiremos ni la más insignificante de las grietas. Pero no todo es como parece. He conocido mujeres de hierro que después eran las sumisas menos capaces, con miedo de adentrarse mes allá de su zona de confort. Son mujeres de hierro que como sumisas dicen "no" a todo, ni tan siquiera se atreven a un “quizás”. Después conozco mujeres frágiles, tan frágiles que tienes miedo hasta de darles un abrazo por temor a romperlas, pero que después son las sumisas más fuertes, mes decididas, sumisas con pocos "no" y con muchos "quizás", lo quieren probar todo para saber si aquello les gusta o no, sobreponiéndose a sus miedos.

¿Entonces una persona dominada es mejor porque se atreva a todo? A los amos nos encantan las sumisas que quieren experimentar más allá de su zona de confort, sean frágiles o sean de hierro. Lo que más curiosidad me causa es esta dicotomía entre aquello que parecemos y aquello que somos. Dicen que el vidrio es el material más duro que existe porque no soporta la flexibilidad, se rompe antes de doblarse. Cuánta razón y que bonito es todo... poesía vital. Da igual si te atreves a todo o no, simplemente sé coherente con lo que muestras. Si quieres parecer valiente, sé valiente. Si tienes miedo, muéstrate cobarde. Una cosa no es mejor que la otra. Ni viceversa. Lo único que importa es ser coherente y expresarse con sinceridad. Lo único que importa es que te esfuerces y te atrevas.

martes, 24 de agosto de 2021

Emociones propias Vs emociones ajenas

Así es como una llanta te salva la vida | Upsocl

Dejarte llevar por la emoción ajena acostumbra a convertirse un error porque eso significa que, alguien que no eres tú es quien mueve los hilos de tus emociones hacia terrenos que (quizás) no son los habituales, tampoco los que necesitas. 

El problema sobreviene cuando la emoción ajena cambia de dirección, pero la propia continua con la misma intensidad. Dejarse llevar por las emociones de los demás es olvidarte de ti. Y la única manera de recuperar nuestra personalidad es alejarte de aquellas emociones contagiosas. Contagiosas no tan solo para aquello que nos parece bueno. ¿Cómo evitar comportarte como los demás quieren que te comportes? 

¿Has visto las películas de "Fast & Furious"? Siempre hay un  momento en que alguien aprieta el pedal del freno hasta que le estalla ka rodilla en mil pedazos a causa del esfuerzo.

Después, cuando te hayas curado la rodilla, vuelve a coger la velocidad adecuada que no es otra que TU velocidad. Si en esta maniobra pierdes al copiloto: mala suerte. La vida no es perfecta, pero ha de ser nuestra.

viernes, 20 de agosto de 2021

Aire

 

Coges del cuello a TU sumisa, primero pones una mano en su nuca, agarrando con fuerza, acercas tu rostro para que sienta tu aliento porque ella está a punto de perder el suyo. Después colocas la otra mano, por delante, ahora las dos manos parecen ahogarla. Aprietas con fuerza instalado en el profundo convencimiento que sabes hasta donde apretar, cómo y cuánto. Ella cierra los ojos en el convencimiento de quien confía ciegamente en el otro. Su respiración se acelera, excitada, al mismo tiempo apenas consigue un último hálito. Aflojas la presión y el color vuelve a las mejillas de la sumisa al tiempo que el aire vuelve a sus pulmones. Ella sonríe, tú sonríes. Vuelves a apretar. 
 
AIRE

La boca de TU sumisa rodea tu pene, lo hace bien, pero aún podría hacerlo mejor, no te importa, ya aprenderá. Le dices que aparte las manos y entonces coges su cabeza y la empujas haciendo que tu pene roce el comienzo de su garganta. Sus carrillos se inflan, tose y gimotea débilmente, después liberas la presión y ella abandona tu pene para coger aire mientras una cascada de saliva gotea desde sus labios sobre tu pene. Ella intenta sonreír, pero no puede, tú sonríes. Vuelves a cogerla de la cabeza y a hundir tu pene en su garganta.

NECESITO AIRE 

Lo que acabáis de leer puede parecer una tortura o la búsqueda del placer. El dolor lleva al orgasmo a unos y aterra a otros. Unos son alérgicos al melocotón y otros lo devoran con fruición (la rima también ayuda). Aunque, una vez más, todo depende del color del cristal con que se mira. ¿Si haces lo anteriormente descrito eres un sádico o estás loca? Si lo haces contra tu voluntad, sin consenso, sin conocimiento... es una locura. Si lo haces sabiendo lo que haces: adelante. Y ahora os preguntaréis "¿a ti, como amo, te gusta?". Y la respuesta siempre es la misma: primero responde tú.

MÁS AIRE, NECESITO MÁS